Mitos y realidades sobre la calefacción

En Emoble somos conscientes de que hay un gran número de mitos sobre el uso casero de la calefacción, en el trato diario con nuestros clientes, estamos acostumbrados a que se nos realicen multitud de consultas al respecto, no solo sobre cubreradiadores, sino sobre la calefacción en general. Es por eso que en este artículo abosrdamos los 10 mitos y realidades más recurrentes sobre la calefacción en los hogares.

1. Si apago la calefacción, ahorraré

Esta es una de las principales leyendas urbanas que corren por las calles durante el invierno y que nadie sabe a ciencia cierta si es verdad o no. Le hemos preguntado a un verdadero experto en lo que a calefacción se refiere, José Enrique Ferlosio Díaz, director general de la empresa Indoor Climate, y esto es lo que nos ha dicho: «La calefacción tiene que estar encendida siempre; lo que más consume es el apagar y volver a encender la calefacción. Salvo que una persona viva sola y se vaya de casa por la mañana. Apagarla no es sinónimo de ahorro.» Según los datos de la OCU, lo recomendable es bajarla a 16ºC durante la noche, o en los momentos que no estés en casa. Esto supondrá un ahorro del 13%. Claro que esta afirmación, se contradice con las últimas afirmaciones del Ministerio de Transición ecológica en lo que a sostenibilidad del incremento del consumo se refiere.

2. El tamaño del radiador no importa

Sí, el tamaño sí que importa. «El radiador, a igualdad de potencia, cuanto más grande es, mejor, porque da el calor de forma más suave. Si tienes un punto de calor muy concentrado estás generando exceso de calor cerca de ese punto y falta de calor lejos de él. Cuanto más grande es el radiador, menos concentrado es el calor, más uniforme.» Nos dicen desde la empresa Indoor Climate.

3. Los radiadores verticales son meramente decorativos

Estamos acostumbrados a los radiadores horizontales y a que sean lo más pequeños posibles. Ante esto, José Enrique Ferlosio tiene algo que decir: «Son aconsejables los radiadores largos, ya sea en horizontal o en vertical. En el caso de los horizontales, estos deberían de ocupar el ancho de la ventana. No hay que dejarse llevar por la altura del radiador tradicional. Los verticales deben llegar hasta el techo o hasta el dintel de la puerta. Los más aconsejables son los verticales porque es la parte alta la que radia a toda la estancia.»

 

4. «Ande yo caliente, ríase la gente»

¿Debemos subir y bajar la temperatura constantemente?, ¿qué hay sobre la forma de vestir en casa?, ¿qué es lo más correcto? Mucho se ha hablado de los grados exactos a los que debes regular tu calefacción y de ser congruentes con la estación del año en la que vivimos. Esto es totalmente cierto, no tiene sentido que en la calle haga un frío que pela y que en casa estés en plan caribeño. Una temperatura de entre 21 y 22ºC en invierno es suficiente, aunque probablemente necesitarás manga larga. 

5. El material del que está hecho el radiador no influye

Beep! ¡Error de nuevo! Según nos informaron nuestros expertos en la materia, hay que evitar los radiadores aletados, como los de aluminio o estilo convector porque dan el calor por aire caliente. Cuanto menos aire y más superficie radiante (como el sol), más calidad de calor.

6. El calor no se escapa por las ventanas

Si esta duda te carcome tanto como a nosotros, pon atención a las palabras del señor José Enrique Ferlosio: «Por donde más se escapa el calor es por las ventanas. La mejor ventana con certificado Passivhaus pierde incluso más que la pared. El segundo sitio por donde más se pierde el calor son las fugas: cada vez que abrimos una ventana, por las rejillas, entre la ventana y el marco, por el hueco de la persiana…». Si crees que ha llegado el momento de cambiar tus ventanas aquí te dejamos información valiosa.

7. El calor azul es mejor que una bomba de calor

Cuando apareció el calor azul en el mercado, prometía ser una opción más económica y respetuosa con el medio. Sin embargo todo se quedó en promesas porque al final se ha demostrado que no es una buena opción. Trabaja igual que un radiador de aceite pero calentando otros fluidos. Todo aquello que trabaje con resistencias siempre resultará más caro y poco efectivo. Si hablamos de calor eléctrico, lo mejor es un split con tecnología inverter.

8. Los termostatos son imprescindibles

«Olvídate del termostato, no hay que hacerle caso a la temperatura. Los termostatos comerciales tienes un grado de error bastante grande. Si hacemos una prueba en una habitación con dos termostatos diferentes puede que haya 3 grados de diferencia entre uno y otro. Hay que llegar a la temperatura que nos haga estar bien. De hecho, en Suiza y Alemania, por ley, los cabezales termostáticos no marcan temperaturas sino posiciones: 1, 2, 3…», nos explica José Enrique Ferlosio.

9. ¿Cubreradiadores sí o no?

Para nuestra alegría (aunque ya lo sabíamos), resulta que los cubre radiadores no afectan en nada la salida del calor. Favorecen el flujo de calor y facilitan el paso del aire caliente. «Un cubreradiador decorativo cuesta mucho menos que un radiador nuevo, por lo que cubrirlo, resulta una excelente idea.» Nos aconseja José Enrique Ferlosio Díaz, director general Indoor Climate.

 

 

 

 

 

 

Durante el invierno todos luchamos por mantener nuestras casas calientes, intentando no dejarnos el sueldo en la factura de la calefacción. Leemos en internet, nos dejamos aconsejar por «expertos» en la materia del tipo: tu suegro o el vecino del quinto, y jugamos a a subir, bajar o apagar la calefacción al tún tún.

Prepara tu casa para el invierno

Hemos consultado con verdaderos expertos en lo que a calefacción se refiere y nos han dado su punto de vista. Más allá de los grados, está el confort térmico, y que también dependerá del tipo de actividad que tengas en casa: «Es diferente la temperatura que necesitamos cuando estamos activos en casa que cuando estamos en reposo o en la cama. No es lo mismo estar cocinando, que leyendo en el sofá o durmiendo. Lo ideal sería tener un cronotermostato, que regula en función de la hora que es, para regular en función del horario.»

Lo que tienes que saber

  • Hay que regular la temperatura y bajarla durante la noche o cuando no estés, pero no conviene apagarla.
  • Cuida bien las fugas que pueden darse por las ventanas. Mira que cierren bien e invierte en un buen sistema de aislamiento.
  • El tamaño del radiador sí que importa. Cuanto más grande, el calor se reparte mejor.
  • Mejor invertir en un cubreradiador que cambiar el radiador. El costo es mucho más bajo y mejorará la estética de tu espacio.

Ahora ya sabes cómo mantener tu casa a una temperatura adecuada sin dejarte engañar por los mitos y leyendas invernales.

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