Los días en los que una habitación se vestía con muebles de un solo color ya pasaron.

Escoger un solo tono de madera para decorar es una apuesta segura, pero también aburrida y plana. Cuando todos los muebles tienen el mismo color es difícil que uno de ellos destaque.

Visto en Pinterest. Fotografía de estiloydeco


Al combinar distintos tonos de madera se logra un efecto más rico y natural, porque da la sensación de que los muebles no se ha comprado a la vez, sino a lo largo del tiempo.

La primera norma básica a la hora de equipar una habitación con muebles de madera es pensar en el suelo. Si la superficie es clara, los muebles deberían ser más oscuros, o al revés. De esta forma el mobiliario no parecerá una continuación del suelo.

Visto en Pinterest. Fotografía de delikatissen


Cuando esto no es posible, una gran alfombra puede servir para agregar el contraste necesario.

Después, te aconsejamos que empieces decidiendo cuál será la pieza central del conjunto. Es decir, aquella que por su tamaño, uso, posición o diseño va a ser la más relevante. Suele ser la mesa de centro, la mesa de comedor o un aparador. Piensa en ella como tu referencia a la hora de elegir el resto del equipamiento y accesorios.

A continuación agrega el resto de elementos, buscando el equilibrio entre los distintos colores y acabados. Por ejemplo, no es lo mismo una madera lisa, que una veteada o con aspecto desgastado.

Visto en Pinterest. Fotografía de delikatissen


Si tienes miedo de que la mezcla se te vaya de las manos, escoge un color que contraste (rojo, amarillo, verde, azul…) y utilízalo en complementos como las lámparas o cojines. Este tono dará coherencia a todo el conjunto y llamará la atención sobre lo demás.

Una alfombra también ayuda a dar coherencia a todo el espacio y a poner ese toque final que hará que la habitación quede perfecta.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *